Cuidando Nuestra Casa Común

como Verdaderos Compañeros de Toda la Humanidad y la Creación: una Perspectiva Ignaciana

Nos proponemos, desde lo que somos y con los medios a nuestro alcance, colaborar con otros en la construcción de modelos alternativos de vida basados en el respeto a la creación y en un desarrollo sostenible capaz de producir bienes que, justamente distribuidos, aseguren una vida digna a todos los seres humanos en nuestro planeta. La conservación en el tiempo de las condiciones de vida del planeta es una responsabilidad humana cargada de sentido ético y espiritual.

– Preferencias Apostólicas Universales

Acerca de este Proyecto

En 2020, el Secretariado para la Educación Jesuita convocó un grupo de trabajo global para crear un marco ecológico para las escuelas jesuitas que diera sentido, dirección y guiara nuestro trabajo mientras cuidamos nuestra casa común, individual y colectivamente, tanto a nivel local como global.

Uniendo las diversas voces y realidades de las seis regiones de la Red Global Jesuita junto con Fe y Alegría, este grupo de trabajo ha creado una visión ignaciana del cuidado de nuestra casa común junto con un marco de trabajo para los diversos actores dentro de las comunidades escolares mientras caminamos juntos como comunidad ignaciana. Este marco sirve como recordatorio de que cada uno de nosotros es una parte significativa de la Creación de Dios y cada uno de nosotros tiene su propio papel que desempeñar en la animación de la visión de Dios para el cuidado de nuestra casa común.

Cuidando Nuestra Casa Común

El Cuidado de Nuestra Casa Común como Verdaderos Compañeros de Toda la Humanidad y la Creación: una Perspectiva Ignaciana

Grupo de trabajo del Secretariado

Un logotipo universal