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Par Educate Magis
Nov 13th, 2019

En este artículo, publicado por Fe y Alegría Colombia, se destaca como la campaña mundial promovida por  Greta Thunberg tiene un claro llamado para Fe y Alegría, nos solamente en Colombia sino en el mundo, debido a la responsabilidad clara y directa para transformar desde la educación, formando ciudadanos conscientes que se movilicen con acciones concretas que verdaderamente defiendan e incluso reviertan el cambio climático, las emisiones de gases de invernadero, el deshielo de los polos y el aumento de la temperatura.

En el documento de la Campaña Mundial por la Educación 2019, se dice que “la educación puede salvar al planeta” y plantea el interesante reto de “transformar nuestros sistemas educativos para que fomenten estilos de vida más saludables”.

Es bien conocido el hecho de que los países nórdicos tienen unos de los mejores sistemas educativos del mundo, especialmente Finlandia, así que no debe sorprendernos el hecho de que una estudiante sueca, Greta Thunberg, hoy en día sea mundialmente conocida como una gran activista y líder ambientalista; no obstante, hay que recalcar un componente adicional que marca la diferencia en su caso: es una líder y activista ambiental estudiantil. Greta, con tan sólo 16 años propició la campaña de “Huelga escolar por el clima”, la cual, el pasado mes, convocó a cerca de casi 2 millones de personas en 123 países en 2000 manifestaciones para la Marcha mundial 15-M contra el cambio climático. Esta estudiante diagnosticada con autismo y TDAH, logró lo que contadas personas a su edad alcanzan: unir a millones de personas para una sola causa.

Con este caso cabe preguntarse: ¿cómo una niña de noveno grado logró todo esto? ¿el sistema educativo pudo haber plantado una semilla en Greta para que germinara de manera tan bella y fuerte?, y si es así, ¿qué es lo que puede estar haciendo este sistema educativo que permite que individuos como Greta surjan? ¿cómo podemos hacer para que ya no sean solo individuos sino hordas de estudiantes los que puedan llegar a tener esta conciencia y sean lo suficientemente determinados para luchar hasta el fin por las causas en las que creen? Valdría la pena explorar las respuestas a estas preguntas, y, más importante, ponerlas como reflexión en nuestras propias instituciones.

De esta manera se puede observar palpablemente la importancia de una “educación equitativa, inclusiva y de calidad” que se preocupe por la transformación de nuestra relación con el medioambiente. Necesitamos plantar más semillas que florezcan y podamos alcanzar así una masa crítica que done sus frutos en pro de la madre Tierra. Necesitamos cambiar creencias y pensamientos sobre lo que verdaderamente conviene a nuestro planeta para poder seguir existiendo como especie. Necesitamos reevaluar nuestra forma de vida para reducir nuestro consumo excesivo y depredador. Necesitamos más personas creativas e innovadoras que nos ayuden a diseñar e implementar estrategias que detengan, e inclusive, reviertan el cambio climático, las emisiones de gases de invernadero, el deshielo de los polos y el aumento de la temperatura.  Necesitamos un cambio, y el cambio solo puede darse por medio de la educación de nuestras presentes generaciones porque son las únicas que pueden lograr algo. No habrá futuras generaciones si seguimos a este ritmo. Tal como nos urge Greta:

Los adultos dicen: Tenemos que dar esperanzas a la próxima generación. Pero no quiero tu esperanza, ni quiero que la tengas. Quiero que entres en pánico, que sientas el miedo que yo siento todos los días, y luego quiero que actúes (…) Quiero que actúes como si tu casa estuviera en llamas, porque eso es lo que está pasando.” (Thunberg, 2019).

Su discurso tiene algo muy poderoso: el sentido de inmediatez. La esperanza te da espera; mientras se tenga esperanza, todo está bien, puedes esperar por algo. Sin embargo, el pánico insta a una inmediata acción, y eso es lo que necesitamos. Necesitamos hacer algo ya. Necesitamos educar ya. Y necesitamos cambiar ya. Se nos agotó el tiempo.

Esta campaña mundial tiene un claro llamado a Fe y Alegría, nos solo en Colombia sino en el mundo, tenemos una responsabilidad clara y directa para transformar desde la educación, desde la formación de ciudadanías conscientes que realmente se movilicen con acciones y realidades concretas, no hay tiempo como dice Greta. El impacto social que genera catástrofes ambientales es siempre muy alto y más en los sectores más empobrecidos. Desde las fronteras poblacionales y temáticas tenemos un claro llamado al que hoy entonamos con el resto el mundo diciendo “Defendemos la educación, sostenemos al mundo”.

Artículo originalmente publicado en Fe Y Alegría Colombia

 

Campaña Mundial por la Educación. (s.f.). SAME. Disponible en: http://www.cme-espana.org/same/#lasame2016

Thunberg, G. (2019). Nuestra casa está en llamas. [Discurso]. Asamblea Anual del Foro Económico Mundial. Davos-Klosters, Suiza.