Les étudiants imaginant « Le Monde que le Christ Désire » Un projet de réflexion globale !

Continuando con la serie global para profesores nuevos en la educación jesuita, en esta ocasión les invito a leer el segundo artículo de esta serie, en el cuál hacemos un recorrido por el liderazgo de los Padres Generales en la educación jesuita contemporánea.

En las Constituciones de la Compañía de Jesús, San Ignacio escribió: “como en todas las Comunidades o Congregaciones bien ordenadas, ultra de los que atienden a fines particulares dellas, es necesario que haya alguno o algunos que atiendan al bien universal como propio fin… y éste es el Prepósito General.” (No. 719) En los números siguientes de las constituciones, Ignacio ofrece algunas de las características del cargo y la persona del P. General: 1. Es vitalicio (en tiempos recientes se les ha otorgado la posibilidad de renunciar cuando sienten que deben hacerlo por el bien de la Compañía. Los tres anteriores generales han renunciado: Pedro Arrupe, Peter Hans Kolvenbach y Adolfo Nicolás). 2. Debe ser una persona de profundidad espiritual y familiarizado con Dios. 3. Lidera con el ejemplo. 4. Dotado de inteligencia y buen juicio.

El general es nombrado por una Congregación General (una asamblea de delegados jesuitas de alrededor del mundo) después de un periodo de discernimiento y oración, y tras someter su nombre para la aprobación del Papa. El padre general tiene la máxima responsabilidad y autoridad sobre los colegios jesuitas y toma personalmente algunas decisiones importantes, como: crear o cerrar un colegio, decidir qué colegio puede ser considerado jesuita, aprobar algunos proyectos de los colegios, y establecer las políticas oficiales sobre la educación según las directrices presentadas por las congregaciones generales

En tiempos actuales hemos sido bendecidos con líderes inspiradores. El P. Pedro Arrupe fue elegido como el general número 28 en 1965 y renunció en 1983. Como general, Arrupe ejerció una enorme influencia sobre la educación jesuita desde que desafió a los colegios a adaptarse a los nuevos contextos y formar “personas para los demás” como una respuesta al llamado de una fe que promueve la justicia: “Nuestra meta y objetivo educativo es formar hombres y mujeres que no vivan para sí, sino para Dios y para su Cristo…hombres y mujeres para los demás, es decir, que no conciban el amor a Dios sin el amor al hombre” (La Promoción de la Justicia y la Formación en las Asociaciones, 1973, #4).

El reto de educar para una fe que promueve la justicia tuvo un impacto inmenso en los colegios y exigió renovación, cambio y creatividad. Arrupe estaba consciente que la inercia – la simple repetición del pasado – ya no era una opción: “..debo prevenirles del peligro de la inercia. Es indispensable que adviertan el cambio que ya se ha operado en la Iglesia y la Compañía y la necesidad de ponerse al paso…” (Nuestros Colegios: Hoy y Mañana, #28)

Los colegios respondieron a este reto y dos documentos nuevos reflejan muy bien esta respuesta: Características de la Educación de la Compañía de Jesús (1986) y Pedagogía Ignaciana: Un Planteamiento Práctico (1993). Estos documentos marcaron el tono para la comprensión contemporánea de la educación jesuita y proporcionaron un marco universal que ha permitido a los colegios responder a sus desafíos locales y, al mismo tiempo, mantener la unidad de todos.

El P. Arrupe lideró un proceso de renovación y creatividad que todavía hoy está muy presente en nosotros. El padre general que lo sucedió, Peter Hans Kolvenbach, fue elegido en 1983 y renunció en el 2008. Había sido un profesor universitario durante la mayor parte de su vida antes de su elección. Su conocimiento del mundo de la educación le permitió dirigir el proceso de renovación con autoridad y experiencia. El P. Kolvenbach continuó el proceso iniciado por el P. Arrupe y destacó la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos asegurándose que nuestros procesos permanezcan enfocados en lo que es importante: “No es el cambio por el cambio lo que se pretende. Se trata de ver la manera de servir más y mejor, adaptándose a las circunstancias de tiempos y momentos, según un principio muy ignaciano.” (Discurso en Caracas, 1998 #2). El P. Kolvenbach también destacó que personas para los demás era mejor entendido como personas para y con los demás y así reconocer la dimensión comunitaria de nuestra educación.

El P. Kolvenbach también enriqueció el entendimiento de la educación jesuita con tres contribuciones importantes:

1.   Incorporó las ideas de un antiguo jesuita (Ledesma,1524-1575) para explicar las cuatro dimensiones que nuestra educación jesuita debería ofrecer:

  • Utilitas (dimensión práctica): para dar a los estudiantes un modo de vivir.
  • Iustitia (dimensión social): para contribuir al bueno gobierno y el bien común.
  • Humanitas (dimensión humana): para desarrollar a toda la persona en su dignidad humana.
  • Fides (dimensión religiosa): para servir a la fe: encontrar a Dios en Jesús.

2.   El P. Kolvenbach propuso un criterio muy exigente para nuestra educación, el criterio decisivo: “Deberíamos exigir a todos nuestros alumnos que usen la opción por los pobres como un criterio, de forma que nunca tomen una decisión importante sin pensar antes cómo puede afectar a los que ocupan el último lugar en la sociedad.” (Discurso en Arequipa, Perú, 1998)

3.   El P. Kolvenbach explicó el propósito de la educación jesuita usando una fórmula con la que estamos muy familiarizados hoy en día: “el fin de la educación de los jesuitas es la formación de hombres y mujeres para los demás, personas competentes, concienciadas y sensibles al compromiso.” (Discurso en Villa Cavalletti, 1993) mejor conocido como las 4Cs.

El P. Kolvenbach renunció en el 2018 y fue reemplazado por el P. Adolfo Nicolás, elegido durante la CG35. El P. Nicolás profundizó en las 4Cs como forma de explicar la excelencia humana que debemos ofrecer en nuestras escuelas. Las 4Cs definen la comprensión holística contemporánea de nuestra educación actual; una invitación a nuestros alumnos a convertirse en personas:

  • Competentes – profesionalmente hablando.
  • Conscientes – profundo conocimiento y experiencia de la sociedad y sus problemas.
  • Compasivas – solidaridad con otros, especialmente con los marginados en nuestras sociedades.
  • Comprometidas – luchar por la fe, trabajar por la transformación política y social de sus países y estructuras sociales para obtener justicia.

El P. Nicolás también hizo un llamado sobre algunos aspectos ya conocidos y urgentes de nuestra educación:

1.   La necesidad de desarrollar nuestro extraordinario potencial para un servicio más universal a través de redes y colaboración, especialmente nuestra red global de colegios jesuitas y a trabajar juntos para encontrar respuestas a los desafíos que enfrentamos.

2.   Continuar con el esfuerzo de renovación: “En todas mis visitas a todos los jesuitas los invito a recrear la Compañía de Jesús porque pienso que cada generación tiene que recrear la fe, recrear el proceso, recrear las instituciones. Éste no es sólo un buen deseo, pues si perdemos la capacidad de recrear hemos perdido el espíritu.” (Discurso a las universidades jesuitas, Ciudad de México, 2010). Del mismo modo, todos nosotros, como compañeros en misión, estamos llamados a recrear nuestras escuelas y nuestra educación.

El P. Nicolás renunció en el 2016 y la CG36 nombró al P. Arturo Sosa como el nuevo general. El P. Sosa continuó el llamado a la renovación usando algunas palabras muy desafiantes: La audacia de la imposible. La misma audacia que los primeros jesuitas tuvieron cuando fundaron la Compañía, cuando abrieron los primeros colegios, escribieron la Ratio Studiorum y se embarcaron en la aventura de ofrecer educación a las nuevas generaciones.“Primero, urge que nuestras instituciones sean espacios de investigación pedagógica y verdaderos laboratorios de innovación didáctica, de los que surjan nuevos métodos o modelos formativos. Esto implicará que exploremos lo que otros hacen y lo que podemos aprender de ellos… Es necesario que nuestras instituciones sean conscientes del cambio antropológico y cultural que estamos presenciando y sepan educar y formar de un modo nuevo para un futuro distinto.” (Discurso JESEDU-Rio #49)

Más recientemente el P. Sosa anunció las nuevas Preferencias Apostólicas Universales encomendadas a la Compañía por el Papa Francisco; estas deben guiarnos ahora en nuestro trabajo: (1) para mostrar el camino hacia Dios, (2) para caminar junto a los pobres, (3) para acompañar a los jóvenes y (4) para colaborar en el cuidado de nuestra casa común. El P. Sosa también publicó un nuevo documento sobre la educación jesuita Una Tradición Viva (2019) que refleja los desafíos actuales, las oportunidades y las principales características de los colegios jesuitas a través de 10 identificadores globales.

El P. Sosa también ha insistido a los colegios el tomar en serio el nuevo modo de proceder destacado por la CG36: el discernimiento, el trabajo en red y la colaboración. Lo dejó claro en su discurso durante el Congreso Internacional de Delegados Jesuitas en Rio de Janeiro en el 2017: “Esto implica que todas las redes incluyan en sus planes estratégicos y estructuras la perspectiva de la red internacional y que todos se sientan corresponsables de ella. Trabajar por la red local y regional exigirá también trabajar en y por la red global.” (#65) Nuestros colegios están respondiendo: Educate Magis como nuestra plataforma en línea, nos ha permitido conectarnos y desarrollar el sentido de un cuerpo universal con una misión universal creando muchas oportunidades para trabajar juntos y desarrollar proyectos comunes entorno a aspectos importantes contemporáneos delineados por los generales y presentados en las Preferencias Apostólicas Universales: ciudadanía global, cuidado de nuestra casa común, formación de la fe…¡En verdad hemos comprobado que juntos somos más y mejores!

Para conocer más acerca de las padres generales que han liderado y continúan liderando la educación jesuita contemporánea y y acceder a sus discursos te invitamos a explorar el mapa interactivo cronológico: “Educación Jesuita – Un Mapa Contemporáneo”. Esta es una compilación de los documentos y eventos más importantes de la educación jesuita contemporánea, incluyendo sus orígenes, autores y fechas importantes, todos reunidos en un mapa cronológico interactivo de los hitos más importantes de la educación Jesuita contemporánea.