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Una Tradición VivaEpílogo

Apéndice: Presentación Esquemática *

*Tomado del Documento Características de la educación de la Compañía de Jesús (1986), Apéndice II, con algunas modificaciones hechas por el P. José Alberto Mesa SJ para su mejor comprensión.

(Ofrecemos aquí una presentación esquemática de la relación entre la visión espiritual de Ignacio y las características de la educación de la Compañía. Los nueve puntos de la columna de la izquierda repiten las líneas substanciales de la visión ignaciana, tal como se habían formulado en las primeras nueve secciones del cuerpo del documento; las notas que aparecen aquí relacionan estos contenidos con los escritos de Ignacio –especialmente con los Ejercicios Espirituales y las Constituciones– y con los párrafos del resumen histórico contenido en el apéndice I. Las 28 características básicas de la educación de la Compañía vienen repetidas en la columna de la derecha, ordenadas de modo que se pueda percibir su fundamento en la visión ignaciana del mundo. No se pretende demostrar un paralelo exacto: más que una aplicación directa de la espiritualidad ignaciana, sería más exacto decir que las características se derivan de la visión espiritual de Ignacio o están radicadas en ella).

La visión ignaciana del mundo

Para Ignacio, Dios es Creador y Señor, Suprema Bondad, la única Realidad que es absoluta [116] Todas las demás realidades proceden de Dios y tienen valor únicamente en cuanto nos conducen a Dios [117] Este Dios está presente en nuestras vidas, «trabajando por nosotros» en todas las cosas.
Puede ser descubierto, por medio de la fe en todos los acontecimientos naturales y humanos, en la historia en su conjunto, y muy especialmente en lo íntimo de la experiencia vivida por cada persona individual [118]

La educación de la Compañía Características
  1. Afirma la realidad del mundo.
  2. Ayuda a la formación total de la persona dentro de la comunidad humana.
  3. Incluye una dimensión religiosa que impregna la educación entera.
  4. Es un instrumento apostólico.
  5. Promueve el diálogo entre la fe y la cultura.

  1. Apéndice I (175); los diversos nombres con que san Ignacio se refiere a Dios pueden encontrarse en sus obras. Véase, por ejemplo, [Ej 15, 16].
  2. Así se expresa el «Principio y fundamento» de los Ejercicios [23]; véase más arriba, nota 8.
  3. La idea de Dios trabajando por nosotros en la creación es básica en la espiritualidad ignaciana. Dos ejemplos, en los Ejercicios, son la meditación de la Encarnación [101-109], y la «Contemplación para alcanzar amor» [230-237]. La cita está tomada del [236]. Ignacio hablaba repetidamente de «ver a Dios en todas las cosas», lo que fue parafraseado por Nadal (uno de los primeros compañeros de Ignacio) en el famoso lema «contemplativos en la acción».
La visión ignaciana del mundo

Cada hombre o mujer es conocido y amado personalmente por Dios. Este amor invita a una respuesta que, para ser auténticamente humana, debe ser expresión de una libertad radical [119] . Por ello, en orden a responder al amor de Dios, toda persona está llamada a ser:

  • libre para dar de sí misma, aceptando la responsabilidad y las consecuencias de las propias acciones; libre para ser fiel;
  • libre para trabajar en la fe en pro de la felicidad verdadera, que es el fin de la vida humana; libre para trabajar con otros en el servicio del Reino de Dios para la redención de la creación [120] .
La educación de la Compañía Características
  1. Atención personal a cada uno – Cura personalis
  2. Da importancia a la actividad por parte del alumno.
  3. Estimula la apertura al crecimiento a lo largo de toda la vida.

  1. Apéndice I (173).
  2. La finalidad de quien hace los Ejercicios Espirituales ha sido resumida en la expresión «libertad espiritual». Ignacio mismo lo expresa en el título del libro, al escribir «Ejercicios Espirituales para vencer a sí mismo y ordenar su vida, sin determinarse por afección alguna que desordenada sea» [21].
La visión ignaciana del mundo

A causa del pecado y de sus efectos, la libertad para responder al amor de Dios no es automática. Ayudados y robustecidos por el amor redentor de Dios, estamos comprometidos en una lucha permanente por reconocer y trabajar contra los obstáculos que bloquean la libertad –incluidos los efectos del pecado–, al mismo tiempo que desarrollamos las capacidades necesarias para el ejercicio de la verdadera libertad [121]

  • Esta libertad requiere un verdadero conocimiento, amor y aceptación de uno mismo, juntamente con la determinación de liberarnos de cualquier excesivo apego: a la riqueza, la fama, la salud, el poder o a cualquier otra cosa, aun a la misma vida. [122]
  • La verdadera libertad requiere también un conocimiento realista de las diversas fuerzas presentes en el mundo que nos rodea, e incluye ser libre de las percepciones distorsionadas de la realidad, de los valores deformados, de las actitudes rígidas y de la sumisión a ideologías estrechas. [123]
  • Para caminar hacia esa verdadera libertad es preciso aprender a reconocer y manejar las diversas influencias que pueden promover o limitar la libertad: los movimientos internos del propio corazón; las experiencias pasadas de todas clases; las interacciones con otras personas; la dinámica de la historia, de las estructuras sociales y de la cultura. [124]
La educación de la Compañía Características
  1. Orientada hacia los valores
  2. Promueve un conocimiento, amor y aceptación realistas de sí mismo.
  3. Proporciona un conocimiento realista del mundo en que vivimos.

  1. Apéndice I (172); esta afirmación es un resumen de la «primera semana» de los Ejercicios.
  2. Apéndice I (173); [Ej 1; 313-329] («Reglas para el discernimiento de espíritus»).
  3. Apéndice I (173); [Ej 142-146] («Las dos Banderas»). .
  4. [Ej 24-42] («El examen de conciencia») y «Las dos Banderas», como antes.
La visión ignaciana del mundo

La visión que Ignacio tiene del mundo está centrada en la persona histórica de Jesucristo. [125] Él es el modelo de toda vida humana, a causa de su respuesta total al amor del Padre, en el servicio a los demás.
Él comparte nuestra condición humana y nos invita a seguirle bajo la bandera de la cruz, en respuesta de amor al Padre. [126]
Él está vivo en medio de nosotros y sigue siendo el Hombre para los demás en el servicio de Dios.

La educación de la Compañía Características
  1. Propone a Cristo como el modelo de la vida humana.
  2. Proporciona una atención pastoral adecuada.
  3. Celebra la fe en la oración personal y comunitaria y en otras formas de culto y de servicio.

  1. Apéndice I (173), (182); [Ej 53, 95-98] (Meditación del Reino de Cristo); [167] (La tercera manera de humildad). La 2.ª, 3.ª y 4.ª «semanas» de los Ejercicios pretenden conducir al ejercitante a un compromiso en el seguimiento de Cristo.
  2. [Ej 109] (el coloquio de la Encarnación); véase también lo dicho más arriba sobre «Las dos Banderas».
La visión ignaciana del mundo

Una respuesta amorosa y libre al amor de Dios no puede ser simplemente especulativa o teórica. Por mucho que cueste, los principios especulativos deben conducir a una acción decisiva: «el amor se muestra en las obras» [127]

Ignacio pide un compromiso total y activo de los hombres y mujeres que, «por imitar y parecer más actualmente a Cristo Nuestro Señor», pongan en práctica sus ideales en el mundo real de la familia, de los negocios, de los movimientos sociales, de las estructuras políticas y legales y de las actividades religiosas. [128]

La educación de la Compañía Características
  1. Preparación para comprometerse en la vida activa.
  2. Sirve a la fe que realiza la justicia.
  3. Pretende formar «hombres y mujeres para los demás».
  4. Manifiesta una preocupación particular por los pobres.

  1. Apéndice I (173), (179); [Ej 135; 169-189] (la «elección»
  2. Apéndice I (177), (184).
La visión ignaciana del mundo

Para Ignacio la respuesta a la llamada de Cristo se realiza en y por medio de la Iglesia católica, el instrumento a través del cual Cristo está sacramentalmente presente en el mundo. [129] María, la Madre de Jesús, es el modelo de esta respuesta. [130]

Ignacio y todos sus primeros compañeros se ordenaron sacerdotes y pusieron la Compañía de Jesús al servicio del Vicario de Cristo, para ir a «dondequiera que él juzgase ser conveniente para mayor gloria divina y bien de las almas» [131]

La educación de la Compañía Características
  1. Es un instrumento apostólico al servicio de la Iglesia, sirviendo a la sociedad humana.
  2. Prepara a los alumnos para una participación activa en la Iglesia, en la comunidad local y en el servicio a los demás.

  1. [Ej 352-370] («Reglas para el sentido verdadero que en la Iglesia militante debemos tener»); Fórmula del Instituto; [Co 603] y en otros muchos lugares en los escritos de Ignacio. Cuando no pudo viajar a Tierra Santa para servir a Cristo directamente, Ignacio escogió «el siguiente bien mejor» y fue a Roma a servir a la Iglesia bajo el «Vicario de Cristo».
  2. La devoción a María, la Madre de Jesús, aparece a lo largo de toda la vida de Ignacio; él empezó su itinerario en Montserrat (apéndice I [171]); la Virgen aparece también, a lo largo de todos los Ejercicios: p. ej., [47], [63], [102ss], [111ss], [147], [218], [299].
  3. Apéndice I (180), (182). Según algunos, Ignacio fue el creador del término Vicario de Cristo; sea así o no, una peculiar lealtad al papa caracteriza a Ignacio y a la Compañía fundada por él.
La visión ignaciana del mundo

Ignacio insistía repetidas veces en el magis, el más. Su constante preocupación fue el mayor servicio de Dios por medio del más estrecho seguimiento de Cristo, y aquella preocupación pasó a toda la acción apostólica de los primeros compañeros. La respuesta concreta a Dios debe ser «de mayor estima y momento». [132]

La educación de la Compañía Características
  1. Persigue la excelencia en su acción formativa.
  2. Da testimonio de excelencia.

  1. Apéndice I (173); [Ej 97, 155].
La visión ignaciana del mundo

Cuando Ignacio llegó a conocer el amor de Dios revelado en Jesucristo y comenzó a responder entregándose a sí mismo al servicio del Reino de Dios, atrajo e hizo partícipes de su experiencia a otros compañeros que se hicieron «amigos en el Señor» para el servicio a los demás. [133]

La educación de la Compañía Características
  1. Acentúa la colaboración.
  2. Se basa en un espíritu de comunidad entre el claustro de profesores, el equipo directivo, la comunidad de jesuitas, los consejos de gobierno, los padres, los alumnos, los antiguos alumnos y los bienhechores.
  3. Se realiza dentro de una estructura que promueve la comunidad.

  1. Apéndice I (178); (181).
La visión ignaciana del mundo

Ignacio y sus compañeros tomaban sus decisiones a través de un proceso permanente de discernimiento personal y en común, realizado siempre en un contexto de oración. Mediante la reflexión sobre los resultados de sus actividades, hecha en oración, los compañeros revisaban las decisiones anteriores e introducían adaptaciones en sus métodos, buscando constantemente el mayor servicio de Dios (magis). [134]

La educación de la Compañía Características
  1. Adapta medios y métodos, en orden a lograr sus finalidades con la mayor eficacia.
  2. Es un «sistema» escolar con una visión y unas finalidades comunes.
  3. Proporciona preparación profesional y formación permanente, especialmente de los profesores.

  1. Hay un progresivo crecimiento en el «discernimiento de espíritus» en la vida de Ignacio. Esto fue sumamente evidente en Manresa (apéndice I [170]), pero continuó a lo largo de toda su vida. Un corto documento titulado «Deliberación de los primeros Padres» describe el discernimiento de los primeros compañeros de Ignacio que condujo a la fundación de la Compañía de Jesús. Véanse también Apéndice I (189-193) (el proceso que conduce a la primera Ratio studiorum) y [Ej 313-336] («Reglas para el discernimiento de espíritus»).