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Por Educate Magis
Ago 6th, 2019

En esta entrevista Antonio Allende SJ, Delegado de Educación para la Provincia de España, comparte reflexiones acerca de la naturaleza holística de la excelencia humana como elemento fundamental en los colegios de la región.

¿Podrías contarnos un poco sobre ti, tu historia con la Educación y la Comunidad Jesuita y tu rol actual?

Soy jesuita desde el año 1978. Desde entonces mi vida ha estado siempre ligada de una u otra manera a la educación, primero como profesor de Inglés y Literatura y después como director de colegio y delegado de educación de la Provincia de Castilla en los años 2000 (1999-2005). Desde 2015, soy delegado de educación de la recientemente constituida Provincia de España. Como tal, mi función es coordinar las 68 instituciones que componen la red en España, con la inestimable ayuda de todos los hombres y mujeres que componen “Educsi”.

¿Cuál es tu opinión general de la acción #7 (descrita debajo) y su impacto en la consecución de la misión de la Compañía de Jesús?

Los Delegados se comprometen a urgir a los colegios a reflexionar sobre la naturaleza holística de la excelencia humana (las 4 Cs) para que el éxito académico se pueda entender en su contexto adecuado. Los delegados también se comprometen a urgir a los colegios a reflexionar sobre las nociones tradicionales de éxito y fracaso en la vida de nuestros estudiantes.”

Naturalmente, creo que tiene un importancia crucial en nuestra misión, ya que es uno de los elementos fundantes de todo proyecto educativo; qué tipo de persona, qué antropología, tenemos como modelo. Para nosotros ese modelo es Jesucristo, y es desde ahí, desde donde hay que juzgar en qué consiste una vida bien vivida, una vida valiosa, una vida verdadera.

Esto lo hemos querido expresar al proponer cuatro características y no solo una. Pienso que al presentar esta visión compleja (consciencia, competencia, compasión, compromiso) y no lineal o unidimensional (excelencia académica o competencia profesional, por ejemplo), podemos entender mejor lo que es la excelencia humana. Ser persona es ser muchas cosas y entre ellas, fundamentalmente, ser lo mejor que puedas ser en servicio a los otros.

¿Nos podrías  contar como han llevado a cabo la implementación de esta acción en tu Provincia? ¿Qué pasos han tomado?

Nosotros tenemos la riqueza de ser una red grande cuyos centros llevan colaborando más de cuarenta años. Esto nos permite derivar recursos con cierta facilidad para las cuestiones que consideramos fundamentales. En concreto en este campo hemos organizado grupos de trabajo que han podido reunirse y compartir el fruto de sus reflexiones en distintos documentos (en los que podemos destacar “samaritanos, maestros y testigos”, o “el alumno que queremos”) que luego se han podido utilizar en los colegios para formación de los claustros.

La cuestión clave consiste en que seamos capaces de seguir insistiendo en este propósito de hacer que nuestros estudiantes se centren en un proyecto de vida (una vocación) valioso en donde el éxito y el fracaso sean experiencias por la que se pasa en la vida, que hay que saber procesar para que no les destruyan, les detengan o les cieguen en su camino de hacerse personas según la visión cristiana

¿Cuáles dirías que son los mayores retos de la implantación de esta acción? Y ¿Qué aconsejarías a otras escuelas a tener en cuenta antes, durante y después de la implantación de esta acción?

Los jóvenes hoy reciben muchas ofertas de sentido en nuestra sociedad. Unas son más valiosas que otras, pero hay algunas que son más predominantes y se presentan como más atractivas, pero son engañosas. A menudo las familias, y en algunos casos, la misma sociedad piden a nuestros centros que eduquemos según estos parámetros y proporcionemos a nuestros estudiantes las herramientas que les hagan “tener éxito” según estos modelos de vida.
El reto, por lo tanto, consiste en abrirles a otras posibilidades de sentido y de felicidad, otras maneras de medir el éxito y el fracaso, que no son las que pueden encontrar con más facilidad en sus vidas.