El teólogo Karl Rahner (1967) reflexionando sobre la espiritualidad del futuro nos prevenía que “el cristiano del futuro o será un ‘místico’, es decir, una persona que ha ‘experimentado’ algo, o no será cristiano” (p. 25). Esta alerta subraya, que la nota primera y más importante que ha de caracterizar al creyente es la relación personal e inmediata con Dios. Dentro de un contexto educativo de cuño cristiano, hoy, en el siglo XXI podríamos preguntarnos ¿En qué medida un niño de diez u once años puede vivir una relación personal con Dios a través de los ejercicios espirituales ignacianos?

Por espiritualidad entendemos aquí “(…) la manera de vivir de una persona animada desde su interioridad. Su búsqueda de autenticidad consigo misma, con los otros, con lo divino y con el cosmos” (Bacq y Theobald, 2011, p. 183). Esta concepción comprende dos movimientos imprescindibles, uno que nos lleva hacia dentro, hacia nuestra interioridad y el segundo movimiento nos lanza hacia fuera, es decir, nos lleva hacia el otro.

Delante de este horizonte vital para todo ser humano, emerge el deseo de acoger la propuesta de Educate Magis: “El Mundo que Cristo Desea” – Proyecto Global inspirado en la vida de Ignacio, como un medio a través del cual los noventa y nueve estudiantes de séptimo del Proyecto Humanístico de la Unidad Educativa Particular Borja de Cuenca-Ecuador elaboren su producto final del primer parcial de estudios.

“El Mundo que Cristo Desea” – Proyecto Global,  llegó en un momento muy oportuno. En nuestro colegio trabajamos por proyectos interdisciplinarios. El Proyecto humanístico este año trabaja la Enseñanza Religiosa Escolar con la asignatura de Ciencias Sociales. Los estudiantes estaban estudiando la historia del Ecuador de las décadas de los 60 al 70, a estos conocimientos se sumó la concepción del ser humano y el Año Ignaciano, razón por la cual, durante dos meses habían iniciado la práctica de cuatro ejercicios espirituales ignacianos: preparación de puntos, oración de meditación, examen de la oración y el acompañamiento espiritual. Esta experiencia y los conocimientos históricos los disponían para vivir la travesía reflexiva, imaginativa y creativa del mundo que Cristo desea. Durante dos semanas los estudiantes recorrieron los cuatro pasos propuestos por el proyecto global: contexto, experiencia, reflexión y acción. De este modo, llegaron a elaborar la síntesis de su producto final una exposición en palabras y en obras de arte de todo lo estudiado, profundizado, soñado y orado.

Pequeños y grandes artistas, pequeños y grandes místicos, pequeños y grandes ciudadanos del mundo así son nuestros estudiantes, así van creciendo en su relación familiar con Dios, con los otros y con el mundo, así crecen en el Magis ignaciano, pues seguimos siendo creados. Nuestra profunda gratitud a Historias Globales – Educate Magis.

Para ver los artes compartidos por nuestros estudiantes visita la galería virtual “El Mundo que Cristo Desea” en Educate Magis.

Además, compartimos el producto final del proyecto humanistico ” conócete y conocerás nuestra historia” , creado por un grupo de estudiantes y sus artes para el proyecto “El Mundo que Cristo Desea”.

También pueden ver una presentación creada en Canva, en este enlace.

 

 

Referencias bibliográficas

Bacq y Theobald (3ª ed.). (2011). Una nueva oportunidad para el evangelio. Bilbao: Desclée De Brouwer.

Rahner, K (3ª ed.). (1967). Escritos de teologia I. Theos en el Nuevo Testamento (Vol. I). Madrid: Taurus.