Who Do You Want To Be? A Global School Experience inviting young people to discover a path toward the fullness of life.Participate here
By Carlos E Chuquihuara SJ
Mar 19th, 2019

“Encontremos la belleza del Amor de Dios a través de lo que la creatividad humana a dado a luz.”

Antes del comienzo de la Cuaresma, el capellán laico de mi escuela y yo comenzamos a discutir cuál sería la mejor manera de fomentar la oración entre los alumnos(as) y profesores(as) de nuestra institución educativa. Después de generar varias ideas y tirarlas contra la pared (metafóricamente hablando…) decidimos ofrecer momentos de oración cortos durante el primer recreo. Aunque algunas de las actividades no tuvieron mucho éxito, una de ellas captó la atención de los alumnos y alumnos. Está fue las Visio Divina que en esencia es orar a través del arte.

En la tradición espiritual católica, muchos habrán escuchado la Lectio Divina: la antigua tradición de orar con la Escritura (y con otros textos espirituales). En la Lectio Divina, el lector entra en el espacio de la oración dejando que sus ojos tengan la libertad de “irse” hacia una frase o palabra concreta de un texto sagrado.  En este sentido, la Visio Divina (es decir, la oración a través del arte sagrado) opera bajo la metodología de la Lectio Divina, pero con un sustrato diferente: el Arte Sagrado.

Durante mi tiempo como estudiante de filosofía jesuita en Toronto, fui muy conmovido por  una exposición en la Galería de Arte de Ontario (siglas en inglés AGO) llamada Paisajes Místicos (en inglés Mystical Landscapes).  Esta exposición consistía en una colección de pinturas que no tocaban explícitamente temas cristianos, sino que expresaban la noción del misticismo a través del contraste de luces la simbología escondida en las pinturas. Uno(a) se preguntaría cómo una exposición de este tipo de exhibición artística a un público contemporáneo que pareciese no estar interesado ni en las narrativas de fe y ni en la noción de lo trascendental. Como suele ocurrir en la vida: Dios se encuentra con la gente de manera inesperada….

Sorprendentemente, la exhibición Paisajes Místicos atrajo a más de ¼ millones de visitantes, por lo que se convirtió en la exposición más exitosa de la historia de la AGO. Personalmente, la exhibición Paisajes Místicos me impresionó de dos maneras. La primera sorpresa fue como artistas tal diferentes como Gauguin, Monet y Emily Carr pudieron coincidir en expresar una noción tan compleja como el misticismo a través de los medios del color y la forma. Pero creo que la segunda sorpresa fue la más importante. Lo que más me impresionó de la exhibición fue cómo mis amigos (y amigas) sin adhesión religiosa que asistieron a la exposición tuvieron experiencias de fe, la profundidad espiritual y la esperanza como yo.  En mi opinión: esta no es una mera conciencia sino evidencia del poder del arte para “hablar” de Dios como una realidad trascendental. Esta noción poder del arte para “hablar” de Dios del acompañó hasta mi primera Cuaresma como maestrillo en Coláiste Iognáid SJ en Galway, Irlanda.

Aunque la noción de Visio Divina ha surgido en las últimas décadas, la tradición de orar a través del arte es tan antigua como el cristianismo mismo. En la tradición cristiana primitiva y medieval, la expresión artística era la forma principal de hacer exégesis. En otras palabras, desde los primeros días de la Iglesia, las comunidades cristianas aprendían y meditaban sobre el mensaje de salvación a través del arte en los muros de la iglesia.  En este sentido, en los tiempos modernos, parece que hemos subestimado el poder de la belleza artística como medio de encuentro con lo Divino. Desde este punto de vista, a mi tomó por sorpresa ver cómo la Visio Divina permite a mis alumnos de la llamada generación Z a entrar en oración.

En nuestro mundo postmoderno, donde la mayoría de los mensajes se transmiten a través de la palabra, el texto o la realidad aumentada, algunos de nosotros podríamos fácilmente descartar idea de que el arte sagrado puede ser un instrumento para la evangelización. Mi experiencia dirigiendo sesiones de Visio Divina en mi escuela me ha hecho redescubrir que el arte sagrado es un vehículo poderoso para que Dios conozca a una generación que pareciese no estar interesados en experiencias de fe. Por lo tanto, pienso que la Visio Divina es otra manera de infundir a nuestros estudiantes la visión ignaciana del mundo: que los todos puedan encontrar la belleza del amor de Dios a través de lo que la creatividad humana a dado a luz.”

A través de este artículo me gustaría compartir el Material Didáctico de Visio Divina Cuaresmal y el Folleto de Visio Divina para el que lidera la Oración. El objetivo de este recurso cuaresmal es permitir que los alumnos experimenten a Dios a través de la contemplación del arte sagrado.

Al final del día, todos y todas (cristianos o no) buscamos las mismas cosas. En este mundo, todos y todas buscamos lo que es verdadero, bello y bueno. En este sentido, espero que, durante este tiempo de Cuaresma, esta lección de Visio Divina le permita a usted y a sus alumnos encontrar la presencia trascendente que se mueve en toda la creación y la creatividad del artista: que Dios de las sorpresas te encuentre.