Who Do You Want To Be? A Global School Experience inviting young people to discover a path toward the fullness of life.Participate here
By Claudia Patricia Ríos
Sep 17th, 2015

Desde la primera vez que visité un Centro educativo de Fe y Alegría, creo que en el año 2012, una escuela rural de Fe y Alegría Panamá, quedé hipnotizada por la fuerza, el espíritu y la alegría que se respiraba en cada uno de los rincones de sus aúlas. Después de esta visita he podido conocer escuelas en Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Bolivia, y de todas he salido siempre con el corazón hinchado de esperanza, alegría y fe. Hoy quiero compartir con nuestros lectores la experiencia de conocer y acompañar, por unos cortos minutos, a los Directivos y maestros (as) del Centro educativo “Profesora Mercedes Muñoz”, ubicado en el sector Cambita del pueblo de San Cristobal en República Dominicana.

Fe y Alegria 1Es una escuela pequeña, de paredes en madera, techos sin terminar de construir, baños pequeños, oficinas muy modestas, no tiene un patio para que los estudiantes disfruten su período de descanso, los profesores y directivos realizan sus labores de planificación en cualquier rinconcito, en donde quede un espacio, tienen una pequeña, muy pequeña, cocineta en donde estudiantes y maestros (as) calientan su almuerzo y en donde nos prepararon un delicioso tinto (café). Sin embargo, caminar por allí, conversar con los profesores (as), oír a los acompañantes, ver la vida cotidiana del centro es llenarse de esperanza, alegría y mucha fe, tal vez el espíritu del Padre Vélaz, representado en su rostro tallado en una madera, ronda por cada uno de los espacios de este centro educativo.

El espacio físico en donde funciona la escuela, desde hace cerca de 4 años, era un salón parroquial que le fue prestado a Fe y Alegría ante la insistencia de la comunidad por construir una escuela. Comenzó con dos salones, muy pocos grados (cursos), muy pocos estudiantes y sólo algunos profesores (as). Hoy son más de 300 estudiantes, mucho más de 40 maestros y maestras, creo que 6 o 7 aulas; en donde se siente que los jóvenes, niños y niñas que estudian allí disfrutan de aprender, no por lo cómodo, aireado o amplio de sus salones, disfrutan porqué allí sus maestros y directivos les han logrado transmitir la escencia, el espíritu, el amor, que solo se siente cuando estas en una escuela de Fe y Alegría. Olvidé decir que al ingresar al Centro Educativo te encuentras con una gran cartelera en la que los profes consignan el trabajo de planificación de sus actividades, confieso que me sorprendió no solo por lo colorida sino por la cantidad de actividades que se planificaban allí.

Fe y Alegria 2Caminar por esta escuela es hacer vida todo lo que he leído en nuestros documentos fundacionales, en nuestros ideario, en el testamento del P. Velaz, en nuestra misión y visión. En esta escuela, sin lugar a dudas, se hacen realidad muchos de los sueños y pensamientos fundacionales. “Cada niño (a) trae su pan bajo el brazo, y cada colegio nuevo pone camiones de pan sobre las mesas, y quien dice pan dice ladrillos, cementos, pupitres, maestros y prestigio” (Palabras del P Velaz encontradas en el documento Fe y Alegría vocación de servicio a muchos).

Yo quiero arriesgarme a concluir que todas las cosas bellas que se experimentan en esta escuela son producto de sus directivas y profesores (as); el día en el que hicimos la visita todos se encontraban allí preparando el regreso de los estudiantes a las aulas (el nuevo año escolar arrancó el 17 de agosto). Según sus palabras “estamos ambientando la escuela para que los chicos (as) se sientan felices al regresar”, estaban trabajando y planificando todas las acciones necesarias para que este lugar, a pesar de las limitaciones de espacio y de infraestructura, sea una verdadera escuela, en donde no importa el calor, las condiciones físicas o el espacio reducido, allí lo único realmente importante y definitivo es que “hay que darles la mejor educación a nuestros niños, niñas y jóvenes, en el barrio la necesidad de un buen liceo es apremiante, sí aquí no abrimos el espacio para que los niños puedan estudiar, muchos se van a quedar sin tener una oportunidad para hacerlo”.

Fe y Alegria 3Por estas palabras, dichas por el profe Richard Orozco, es que me atrevo a pensar que Fe y Alegría son sus maestros y maestras, sus directivos(as), sus acompañantes pedagógicos, los técnicos, todos aquellos que día a día llegan a sus escuelas a entregar lo mejor que tienen como pedagogos, como personas, como expertos; aquellos que saben y están convencidos que sólo con la educación de calidad se logrará transformar los entornos de pobreza, abandono y violencia que muchas veces caracterizan los contextos en los que actua Fe y Alegría.

Se que como el profe Richard y sus compañeros hay muchos y muchas en todos nuestros países, cada lugar en donde ondea la bandera y late el corazón de Fe y Alegría está impregnado por el amor, el compromiso, la dedicación y la creatividad de nuestros educadores (as) , por eso nuestro respeto y agradecimiento.

Nuestra visita a los Centros educativos de República Dominicana nos dejó muchas alegrías, visitamos el Centro Educativo Espíritu Santo, el Liceo Sagrado Corazón en la comunidad Elías Piña (allí pudimos conocer de cerca la vida comercial de la frontera con Haití), el Liceo San Francisco Javier, el Centro Educativo San Felipe Nery de la comunidad Pizarrete, y en todos pudimos sentir el espíritu de Fe y Alegría.

En pocos meses el Centro educativo Mercedes Muñoz cambiará de sede. El Gobierno nacional está terminando de construir el nuevo edificio en el que funcionará, allí habrá muchas aulas, una gran batería de baños, un comedor, y quizá 1000 o 2000 estudiantes. Esto se consiguió gracias a la ley en la que se destina del 4% del presupuesto nacional para la Educación, la misma que le ha permitido a Fe y Alegría Dominicana contar con muy buenas infraestructuras educativas. Hay mucha esperanza en que de esta manera se pueda seguir llevando educación de calidad en todo el país.

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