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By Laura Díez
Oct 8th, 2019

La innovación no es un cuadro que se cuelga en la pared de entrada al colegio y avisa de que nos vamos a encontrar algo distinto. La innovación es un proceso de cambio durante el que el centro busca su traje a medida, con las pruebas que se precisen, para intentar que el camino vaya dando frutos de éxito en su desarrollo; sin perder de vista la formación integral de los alumnos que es el fin que nos ocupa y preocupa.

Así lo estamos viviendo en el Colegio San José de Villafranca de los Barros (Badajoz), donde venimos trabajando en Innovación desde hace varios cursos y donde se están introduciendo poco a poco los cambios que promueven una visión distinta y atractiva de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Primero fueron los proyectos concretos de innovación aplicada al aula que ya en los últimos cursos pudimos vivir en Primaria, especialmente en los primeros cursos, y a los que se fue incorporando la ESO. Y en este mes de septiembre, los alumnos de 1º curso de Secundaria ya han experimentado en sus aulas algo más que un cambio en el sistema de trabajo.

El primer día de curso oficial cuando llegaron a sus clases las encontraron vacías de mesas y sillas, con la pizarra digital lejos del clásico encerado de toda la vida: algo está cambiando y los alumnos están llamados a ser protagonistas, no meros espectadores. La disposición de las pizarras y la de los pupitres en grupos se presenta como un primer paso para favorecer ese aprendizaje cooperativo y un nuevo estilo de enseñanza, donde el profesor acorta distancias en el proceso de formación.

Días más tarde cambiaron el aula por el pabellón deportivo para participar en un break out preparado a conciencia por los profes de este curso, aunque especialmente el proyecto de este año implicará a las materias de Lengua, Matemáticas, Ciencias Sociales y Música. Los chicos en grupos tuvieron que resolver los problemas planteados para obtener el código que abriese las cajas. Dentro estaban las piezas del puzle que consiguieron obtener como resultado final de la actividad.

Y esto no ha hecho más que empezar, porque 1º de ESO del curso 19-20 va a ser especial, para ellos que lo viven en primera persona y para toda la comunidad educativa que sigue avanzando en el proceso de diseño particular y global que nos ofrezca nuevos pasos innovadores en esta apuesta por la innovación. Ahora solo nos queda #CONFIAR en que el trabajo que realizamos aporte los mejores frutos para beneficio del alumnado en la apuesta de formación integral que tiene por bandera nuestro centro.