By Martìn Manuel Guerra Pardo
Nov 3rd, 2021

En el marco de rememorar el 500 aniversario de la conversión de San Ignacio, con mucho ánimo decidimos trabajar el proyecto global “El Mundo que Cristo Desea”, que pusimos en marcha en nuestros estudiantes del 6° grado de primaria al 5° grado de secundaria.

Es así que, en la primera semana, les presentamos en qué consistía la propuesta y compartimos la historia de Ignacio de Loyola. Después, en la segunda semana, los invitamos a vivir una experiencia de oración que les permita entender lo actual y mirar hacia (contemplar) el futuro, también, utilizamos el Examen de Ciudadanía Global. A continuación, fueron partícipes de un ejercicio de reflexión imaginativa, para después, compartir su sentir. Posteriormente, les solicitamos utilizar las ideas obtenidas y así, aprovechar y disfrutar su gran imaginación para plasmarla en una obra creativa.

De este modo, en la tercera y última semana, se había puesto en marcha la Acción Creativa, sabíamos que era necesario un asesoramiento por equipos y así lo hicimos. La capacidad imaginativa de nuestros estudiantes se evidenció a través de sus creaciones artísticas, dibujos tradicionales y digitales, afiches, canciones, teatro, podcast, maquetas, poemas, videos, resaltamos que la presentación de cada una de sus creaciones fue acompañada de un mensaje, donde nos comunicaban qué buscaron plasmar en su acción creativa.

Casi para finalizar esta tercera semana, entramos a un proceso de coevaluación, donde más allá de aprobar o desaprobar el desenvolvimiento de cada integrante de su equipo, buscamos que, de una manera asertiva, se ayuden a mejorar y crecer juntos en Cristo. Seguidamente, desarrollamos un conversatorio, el que giró en torno a sus aprendizajes adquiridos desde lo Artístico – Religioso – Comunicativo, las dificultades presentadas durante el proceso, su experiencia en el trabajo colaborativo, y cómo se sintieron, ellos manifestaron que fue favorecedor ver desde otras perspectivas lo que Cristo desea, comparándolo con la realidad actual, siendo conscientes de a qué o a quién debemos darle total importancia y relevancia, reconociendo que tenemos mucho por aprender, pero, no separados, sino juntos, unidos en el amor a Cristo y en una fe inquebrantable. También, mostraron interés en que se repitan este tipo de experiencias, ya que a su parecer fortalecen su aprendizaje, no solo en lo académico, sino en lo espiritual. Puntualmente, aquella formación integral que como comunidad educativa jesuita buscamos cultivar y fortalecer en ellos.

Finalmente, y con satisfacción decidimos compilar en un Museo virtual las acciones creativas de nuestros estudiantes. Y así difundir su experiencia oracional contemplativa activa, que los llevó a ser partícipes de esta actividad reflexiva y creativa.

¡Gracias Educate Magis!

El equipo del proyecto “El Mundo que Cristo Desea”