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COVID-19 Resources and Recomendations Shared by Educators from our Global Community

Durante estos tiempos sin precedentes que nos presenta la pandemia mundial, la tercera PAU“Acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador”, se ha vuelto aún más importante que antes. Muchas escuelas están haciendo un trabajo increíble para acompañar a sus estudiantes en estos tiempos difíciles. Con el objetivo de hacer eco de algunas de las maravillosas maneras en que las escuelas de las diferentes provincias jesuitas han estado acompañando a los estudiantes durante los últimos meses, invitamos a los delegados de educación de varias partes del mundo a compartir algunas ideas desde sus provincias. En este artículo el P. Lourenço Eiró, SJ, Delegado de Educación para la Provincia de Portugal en JECSE, comparte algunas de las labores que los colegios han realizado para acompañar a sus jóvenes durante los últimos meses.

 

1. ¿Cuál es su opinión general sobre la PAU #3 ahora que nuestro sistema educativo se ha visto forzado a adaptarse a una “nueva normalidad”?

La PAU #3 siempre ha sido una prioridad de la Compañía de Jesús. El trabajo de evangelización con los jóvenes es una constante, especialmente por nuestro compromiso con el apostolado educativo, expreso sobretodo en los Colegios de los Jesuitas.

He trabajado casi toda mi vida de Jesuita en los Colegios. Pienso que el trabajo en educación es una forma muy eficaz de operar una verdadera transformación en el mundo, colaborando con la construcción del Reino de Dios. Educar a los jóvenes en el camino del evangelio de Jesús, a través de las clases, de las actividades lectivas y también de la Pastoral, significa lanzar una semilla transformadora en su corazón.

De cierta forma, en esta nueva e insólita situación de la Pandemia, este compromiso de educar en la fe y la justicia, tampoco ha cambiado. Pienso que el desafío de la educación, con todas las restricciones, cambios, enseñanza a distancia y todas las demás transformaciones, se ha vuelto más exigente. No estoy de acuerdo con la expresión “nueva normalidad”, ya que pienso que estar todo el día de mascarilla y no poder tener contacto físico, humanamente es una “anormalidad”. Todavía, tenemos que aprender a vivir con la situación y adaptarnos a ella. El mayor desafío es la creatividad! Pensar en nuevas formas de comunicar, de evangelizar, de enseñar y de aprender. Tenemos la ayuda de los medios de comunicación y la tecnología, los cuales nos permiten llegar adonde no llegábamos antes.

 

2. ¿Podría compartir algunos ejemplos de cómo las escuelas de su provincia han estado acompañando y cuidando a los estudiantes? ¿Qué medidas han adoptado usted y sus escuelas?

En Portugal tenemos ahora mismo dos Colegios de la Compañía de Jesús. En ambos se han implementado todas las medidas sanitarias exigidas por el gobierno del país. Estas medidas de prevención han supuesto un enorme esfuerzo de adaptación de toda la comunidad educativa. Es casi como se nos fuera impuesto un nuevo estilo de vida, de relación interpersonal, de convivencia. Desde el comedor a las clases, pasando por la biblioteca y la circulación en los pasillos, todo ha cambiado.

Como ejemplos de estas adaptaciones, destaco algunos. Una de las características de la educación en un colegio de la Compañía es la Cura personalis, un cuidado personalizado con cada persona, adaptando el proceso de enseñanza- aprendizaje a sus necesidades y características específicas. De hecho, cada alumno es una persona, un individuo. La situación pandémica ha venido reforzar este aspecto, ya que los profesores y demás educadores cuidan de cada alumno con todo es cariño, preocupación y cuidado. Nadie puede ser dejado a su suerte. Las circunstancias de cada alumno piden una respuesta diferenciada. Desde luego, si esta en casa aislado. La comunicación personal entre educadores y alumnos ha crecido en calidad, favoreciendo una preocupación más enfocada en las necesidades particulares.

Otro aspecto que está siendo cuidado es el acompañamiento por las plataformas digitales. Ya desde marzo de 2020 que los profesores ha tenido que dar sus clases online. Desde entonces, han crecido enormemente las metodologías de enseñanza que utilizan los medios digitales. El Classroom sigue siendo la plataforma más utilizada, ya que permite crear un canal propio para cada clase y grupo de alumnos, con respecto al acompañamiento y comunicación entre profesor y alumno, sea individual, sea en grupo.

También se ha intensificado el contacto cercano con las familias de los alumnos. En el inicio de la pandemia, se ha entendido que muchas familias no tenían medios financieros para ofrecer a sus hijos un ordenador personal u una conexión de internet en su casa. Se han iniciado varias campañas de solidaridad para providenciar que cada persona tenía los medios necesarios para seguir aprendiendo desde su casa. Hoy tenemos aún grupos/clase de alumnos siendo acompañados desde casa. Del mismo modo, también la escuela se modernizó, creando los medios técnicos que pudieran viabilizar la enseñanza síncrona, desde el aula: cámaras, micrófonos, ordenadores, pantallas electrónicas, monitores, software moderno, etc.

 

3. ¿Cuáles diría que han sido y siguen siendo los principales desafíos de esta PAU para las escuelas de su región?

Estamos viviendo un tiempo en el que las relaciones humanas han cambiado profundamente. Relacionarnos todos los días con personas con el rostro cubierto por una mascarilla; no poder demonstrar señales de afecto por el contacto físico; no poder realizar actividades con grupos de alumnos; estos son algunos de los cambios que hacen que nuestras relaciones y nuestro modo natural de comunicar haya sufrido bastante. Continuar invirtiendo en una comunicación cercana, atenta y personal es, pues, el primer desafío de nuestro tiempo.

Pero hay desafíos más bien de orden pedagógico, tanto en el ámbito académico como en el ámbito pastoral. El primero es la profundidad. Con tantas adaptaciones y cambios, hay una tendencia generalizada para un aprendizaje más bien superficial. Contra eso, hemos estimulado a los alumnos una mirada crítica sobre toda la realidad, incluyendo en nuestro currículo dinámicas de pensamiento crítico, formación de opinión personal e inversión en la reflexión sobre la experiencia. Estos elementos ofrecen a los jóvenes una mirada más profunda sobre aquello que pasa en el mundo, a su alrededor u en su propio interior. La necesidad de desarrollar una opinión personal sobre la realidad es crucial para la formación de una personalidad sólida y consistente.

El segundo desafío es el de aprender a través de la convivencia y el compartir con los compañeros. Lo que llamamos el aprendizaje por los pares. Hay una limitación de todas las actividades fuera de los grupos de clase. Por este motivo, invertimos en los grupos pequeños, los Grupos de vida cristiana (GVX). Estos grupos son pequeñas comunidades cristianas, dónde hay espacios para compartir las opiniones y sentimientos de cada uno dentro del grupo. El testimonio de los demás ayuda a tener otras perspectivas de la vida, de los problemas e incluso de la vivencia de la Fe.

El tercero desafío es la expresión “un futuro esperanzador”. Muchos jóvenes van perdiendo la esperanza en el futuro. Ven la pandemia con una “nueva normalidad” que nos les gusta, que les desgasta y de la cual no se ve el final! Tener esperanza en el futuro, en un mundo donde las personas puedan visitar los abuelos, abrazar los compañeros y jugar con tranquilidad, es más difícil todavía. Mirar la vida con esperanza implica sentir que Dios está y nos acompaña, hoy como ayer, y que, dentro de las dificultades del presente, nos sigue invitando a la construcción de una sociedad más solidaria, más compasiva y más justa.

 

4. ¿Cuál sería la recomendación que daría a otras escuelas/provincias para que lo consideren, mientras consideran esta PAU como una guía para su trabajo? Es decir, ¿cómo podemos acompañar mejor a nuestros estudiantes o por qué cree que esto es tan importante?

Bueno, como siempre ha sido un valor fundamental de nuestros Colegios, creo que tenemos que seguir amando a nuestros alumnos, con mascarilla o sin ella! Ese es el principio de una educación y de un acompañamiento que genera procesos de crecimiento cristianos, y personas capaces de intervenir en el cambio de mundo! Cuando se ama una persona, se cambia su corazón, no apenas su cabeza.

Después, como ya he dicho antes, vivimos en un tiempo que exige mucha creatividad! La realidad nos está pidiendo que inventemos nuevos modos de personalización de las relaciones, venciendo los obstáculos naturales que nos son impuestos en nombre de la seguridad higiénica. Este periodo no podrá durar para siempre, pero mientras dure, hay que seguir buscando modos de llevar los jóvenes a alimentar su vida interior, aumentar su curiosidad académica, profundizar sus relaciones de amistad y sentirse desafiados en su apertura al mundo.

Acompañar a los jóvenes significa esencialmente seguir a su lado, hacer camino con ellos, escucharlos y hablarles. Ese es el rol principal de nuestras escuelas y nuestro trabajo educativo. Y mientras estemos a su lado, ellos aprenderán con nuestro ejemplo, sintiéndose desafiados por dar respuesta a sus preguntas, colocando al servicio de los demás sus talentos y dones. Para transmitirles esperanza en el futuro, tenemos, (nosotros, sus educadores) que ofrecerles siempre nuestra mirada esperanzadora sobre toda la realidad.