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COVID-19 Resources and Recomendations Shared by Educators from our Global Community
By Enrique Fermín Antón Ruiz
Mar 3rd, 2020

Cada vez estamos más familiarizados los maestros con el uso de las TICs (según Wikipedia, ​Tecnologías de la información y de la comunicación) ​ en el aula ya que vivimos en una sociedad que se halla en permanente cambio. Se trata de un problema frente al cual tanto como la familia, la sociedad y la escuela se encuentran en pésimas condiciones de afrontar. No se trata de una falta de recursos tecnológicos sino formativos. Dicho de otro modo, no faltan recursos materiales ya que el problema de fondo reside en la ruptura del saber como unidad de conocimiento sapiencial propia del hombre como animal racional. Esto puede traducirse en la actual pero aparente contradicción entre el conocimiento científico y el conocimiento humano, contradicción que nace con la autonomía e interdependencia de las diferentes disciplinas científicas entre sí, incluída la filosofía durante la modernidad. Leonardo Polo, catedrático de historia de la filosofía de la Universidad de Navarra, aborda esta cuestión en su obra​ Presente y futuro del hombre. Para el filósofo, al igual que para Aristóteles o Santo Tomás de Aquino, la metafísica es la ciencia primera, aunque deja de serlo a partir de la modernidad. Se trata de un problema que nace con Duns Escoto y cuyo máximo atenuante se denomina relativismo.

En la historia de la educación esto se traduce en la separación de las ciencias humanísticas (que dejan de serlo) respecto de las ciencias ​puras. Su atenuante, la gestión de los recursos en el aula. ​Homo faber, que produce, pero sin saber muy bien porqué.

El problema, por tanto, es moral porque vivimos en una sociedad materialista que se ha consumido a sí misma, en la que la falta de comunicación, por consiguiente, es escasa. En conclusión, si hay más recursos mejor, pero si la escuela es capaz de gestionar la falta de comunicación entre las familias y la sociedad, casi mejor. Porque no existe nada más humano que saber comunicarse correctamente.

En relación con la misión de la educación en la actualidad, tema que se ve reflejado con una notable maestría en ​el video presentado en CULTIVANDO PROFUNDIDAD del Coloquio Virtual, ​ cabe destacar que quizás el reto de la educación en la actualidad no sea las TICs, sino el saber comunicarse correctamente por medio de la razón dialógica con y para el otro. Eso, insisto, nos hace más humanos, nos ayuda a crecer como verdaderos cristianos.

Comunicación y pensamiento están estrechamente vinculados, defiende William K. C. Guthrie. Es por esto que he seleccionado una imagen que represente la dialéctica tanto ascendente como descendente tomada del mito ​Alegoría de la caverna ​ del libro VII de La República de Platón.

La dialéctica ascendente sería el proceso de abstracción en el conocimiento de la verdad. Como dirían los ilustrados de la modernidad, ​la inteligencia que ilumina a la razón en el conocimiento de la verdad, ​ lema que viene recogido por Kant en su excelente locución (propiamente kantiana) ​Sapere et aude ​ : atrévete a saber, a pensar (Epístola II de Horacio del Epistolarum liber primus).

Alegoría de la Caverna (Foto tomada de Wikipedia)

La dialéctica descendente es el mero hecho de comunicar, de mostrar la verdad. En el aula esto se traduce en mostrar al alumno, en inculcar el verdadero sentido crítico de la vida: conocer la realidad en sí misma.