Who Do You Want To Be? A Global School Experience inviting young people to discover a path toward the fullness of life.Participate here
By Ana Maria Sigaud
Jun 18th, 2018

En 1895 Charles Miller realizó aquel que es considerado el primer juego oficial de fútbol en Brasil. Pero, una década antes las pelotas ya rodaban en los patios del Colégio São Luís de Itu.

En la segunda mitad del siglo XIX, escuelas de todo el mundo estaban más abiertas a la incorporación de la práctica deportiva en sus currículos – y los padres jesuitas acompañaron los nuevos tiempos. El primer jesuita en traer, a Brasil, novedades en prácticas pedagógicas y físicas desarrolladas en Europa fue el padre rector José María Mantero. En 1880, después de uno de sus viajes, el padre Mantero hizo obligatoria la práctica de deportes en el Colégio São Luís de Itu. Las dos pelotas de cuero que trajo en su equipaje dieron origen al “bate-bolão” (balonpie), una de las bromas favoritas de los alumnos.

Precursor del fútbol, ​​el “bate-bolão” fue practicado por casi una década de forma muy simple: los alumnos apenas pateaban la pelota hacia lo alto o contra los muros del Colegio. Todavía no había equipos de 11 jugadores, demarcación de campo, arco o un conjunto de reglas.

En 1887, el bate-bolão ganó algunos elementos del fútbol moderno: delimitación del área del gol, hecha con rectángulos en paredes opuestas del patio, y formación de dos equipos, caracterizando una disputa (lo que no ocurría hasta entonces). A partir de ahí el objetivo del juego quedó claro: el alumno debería hacer que la pelota alcance el interior del área definida en la pared del equipo adversario, marcando el famoso “gol”. Con estas modificaciones el “bate-bolão” dejó de ser sólo una broma de patear pelotas contra paredes y pasó a ser practicado con más dinamismo.


En 1894, siguiendo las reglas de la Football Association, el rector del Colégio São Luís, padre Luís Yabar, aplicó las dimensiones y demarcaciones oficiales del campo y sustituyó las marcas en las paredes por vigas de madera.

Por esa época fue instituido el título de “campeón de fútbol” para el alumno que más se destacase en las partidas. El primero en tener ese reconocimiento fue Arthur Ravache, en 1895. Ravache vendría a tener una importante participación en el emergente medio futbolístico de la ciudad de São Paulo. Fue protagonista de uno de los primeros equipos de fútbol en esa ciudad, el Sport Club Germánia (futuro Esporte Clube Pinheiros). También estuvo presente en la reunión de diciembre de 1901 que fundó la Liga Paulista de Fútbol, ​​formando parte del primer directorio.

En 1918, con el cambio del Colégio São Luís a la famosa Avenida Paulista, surgen grupos para estructurar la realización de juegos y campeonatos de fútbol, ​​como la Asociación Athletica Colegio São Luís. Con el permiso del rector, los alumnos de la Asociación organizaban competencias internas, entre equipos del Colegio, y también externas, con estudiantes de otras escuelas.

En las décadas siguientes la práctica deportiva pasó a ser valorada, de tal manera, que en 1941 el equipo de fútbol del Colégio São Luís disputó un partido contra los alumnos del Colegio Arquidiocesano en el entonces mayor estadio del país, el Pacaembu, inaugurado un año antes. El resultado fue empate: 1 X 1

De los años 50 a los 60, una adquisición de gran importancia: la del profesor Waldete Baptista Alexandrino, conocido como Palmer. El técnico auxiliar del Corinthians (un equipo famoso en Brasil), duradero y disciplinador, Palmer entrenó, seleccionó a los alumnos y fue árbitro de partidos. La contratación de uno de los primeros profesionales especializados en la práctica del fútbol muestra lo popular que la modalidad era en el Colégio São Luís.

Las décadas de los 70s y 80s fueron períodos de grandes transformaciones para el Colegio, con la renovación de las instalaciones, la admisión de niñas y mayor participación en campeonatos. Uno de ellos, los Juegos Jesuitas, realizados por primera vez en 1986, se haría tradicional en el Colegio. Las niñas participaron en los Juegos Jesuitas diez años después, en 1996, con el fútbol sala.

Otro evento importante, los Juegos Interamizade, surgieron en 1987. Realizados anualmente hace más de tres décadas, dan a los alumnos de los grandes colegios de São Paulo una oportunidad de encuentro, incentivados por la competición y el coleguismo.


En los años 2000, el fútbol siguió siendo parte fundamental del cotidiano del Colegio. En 2009, un grupo de 20 alumnos y profesores participó en dos competencias mundiales de fútbol en el continente europeo: Gothia, en Suecia, y la Dana Cup, en Dinamarca.

En 2010, el Colegio São Luís promovió una mesa redonda con los dirigentes de los principales equipos paulistas, todos antiguos alumnos, para debatir fútbol, ​​educación y Copa del Mundo.

En las vacaciones de julio de 2012 los muchachos del futsal se embarcaron para España, para participar en la Palencia Cup. Uno de los equipos del São Luís conquistó la medalla de plata y el alumno Luiz Arthur Otaviano fue elegido el mejor atleta de la competencia.

A lo largo de los más de 150 años de historia del Colegio São Luís, el fútbol, ​​más que dar a los alumnos la oportunidad de ganar un partido o campeonato, viene desarrollando en los niños y adolescentes la amistad, el compañerismo y el crecimiento individual y colectivo. El fútbol nos ayuda a formar ciudadanos completos, capaces de superar desafíos y entender que vencer y perder forman parte de la vida.

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